domingo, 2 de marzo de 2014

SALVADOR PUIG ANTICH EN LA MEMORIA

Se cumplen 40 años del asesinato de Salvador Puig Antich, el último agarrotado del franquismo. Le recordamos con este artículo en su versión extensa, publicado en el último número del periódico Diagonal. Verdad, justicia y reparación para las víctimas del franquismo.

El 2 de marzo de 1974 era ejecutado por garrote vil en Barcelona Salvador Puig Antich. Se ponía así fin a una causa que comenzó con la detención de Puig Antich que había comenzado el 25 de septiembre de 1973 cuando Puig Antich es detenido y en una refriega con la policía el subinspector de policía Francisco Anguas Barragan acabó muerto y Puig Antich malherido. Operado de urgencia logró salvar su vida aunque fue juzgado y condenado a muerte por un tribunal militar.

¿Quién era Salvador Puig Antich?

            Puig Antich había nacido el 30 de mayo de 1948 en el seno de una familia obrera. Su padre había sido militante catalanista durante la República. Tras la Guerra Civil se exilio pero fue apresado e internado en el concentración de Argeles-sur-mer. Condenado a muerte en España al final fue indultado.
            Este entorno en que se crió Puig Antich facilitó su incursión en el mundo de la política y en la resistencia al franquismo. El asesinato del estudiante Enrique Ruano en 1969 fue el toque que posicionó al joven Salvador.
            Con una ideología anarquista en ebullición, Salvador se va vinculado a las luchas obreras de Barcelona. Viendo que algunas luchas se le quedaban estrecha, Puig Antich se une al MIL (Movimiento Ibérico de Liberación).

¿Qué era el MIL?

            El Movimiento Ibérico de Liberación fue un grupo revolucionario armado que surgió a finales de 1969.  Teniendo como base el anticapitalismo, el MIL une en su seno una fuerte influencia consejista, anarquista y antiparlamentaria. El objetivo era influir y ayudar al movimiento obrero a través de acciones de expropiación. Lejos de la visión que se ha querido establecer equiparándolo a otras organizaciones como el FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico) o ETA, el MIL no tenía como objetivos a las fuerzas de seguridad del Estado. El MIL distinguía entre la agitación armada o grupos de apoyo y la lucha armada o de vanguardia. El objetivo del MIL era el apoyo a las luchas obreras tanto de forma teórica (edición de folletos) como en la práctica (apoyo a las huelgas). Sin embargo la acción del MIL se tornó en fracaso y sus objetivos nunca se cumplieron. Las razzias que se llevaron a cabo contra el grupo, que acaba con la detención de Puig Antich y numerosos pisos francos pone punto y final al MIL. A pesar de ello parte de la tradición y modelo que marcó el MIL fue tomado por otros grupos como los GARI (Grupos de Acción Revolucionaria Internacionalista) o la OLLA (Organizatció de Lluita Armada)

La detención de Puig Antich

            Tras numerosas acciones del MIL en forma de atracos, comenzaron a producirse detenciones entre los integrantes del grupo. Pero tras la detención de la novia del integrante del MIL Luis Pons y la de Santi Soler, estos fueron utilizados de anzuelo para poder detener a Xabier Garriga y Salvador Puig Antich. El 25 de septiembre de 1973 Garriga se había citado con otros intengrantes del grupo en el bar El Funicular. Estando al tanto la policía de ellos desplazó un dispositivo. En la refriega por las detenciones Salvador Puig Antich sale corriendo y es interceptado por la policia. En medio de un tiroteo Puig Antich cae herido y el subinspector Francisco Anguas muerto. La cantidad de heridas de balas que tenía Anguas demuestra la dureza de la refriega pero no la culpabilidad de Puig Antich. Una vez que se recuperó de sus heridas Puig Antich fue juzgado y condenado a muerte. En un proceso completamente arbitrario Puig Antich estaba sentenciado de antemano. Se ocultaron pruebas, se impidió a la defensa citar a testimonios que podrían haber dado un vuelco a la situación, hubo muchas irregularidades, etc. El destino de Puig Antich estaba determinado.

La soledad de Puig Antich

            A pesar del apoyo que algunos dirigentes como Willy Brandt o de organismo como el CISE (Centro de Información y Solidaridad con España) el caso de Puig Antich solo contó con el apoyo del movimiento libertario en el exilio y de sus propios compañeros del MIL que estaban en Francia. Un golpe duro para Puig Antich fue la muerte de Carrero Blanco en diciembre de 1973. El régimen franquista no iba a tener piedad para un militante libertario condenado a muerte. Todos los intentos por conseguir el indulto de Puig Antich fueron en vano. En la mañana del 2 de marzo de 1974 era agarrotado en la Cárcel Modelo de Barcelona. Ese mismo día era también ejecutado George Michael Wezsel, alias Heinz Chez.

La lucha actual por la memoria de Puig Antich

            Lo que en aquel momento no fue políticamente correcto hoy sí lo es. Si la oposición antifranquista volcó fuerzas en el proceso de Burgos de 1970 o en las últimas ejecuciones del franquismo de septiembre de 1975, Puig Antich no tuvo la misma suerte. Sin embargo el paso del tiempo ha hecho emerger la figura del joven anarquista ejecutado por el franquismo. Libros, películas, documentales, novelas, artículos e incluso canciones recuerdan y reivindican la figura de Puig Antich y del crimen de Estado del franquismo. Pero las hermanas de Puig Antich llevan 40 años luchando por la memoria de su hermano, por demostrar su inocencia y porque se conozca que a Puig Antich lo asesinaron por luchar contra el franquismo y por una sociedad distinta. Un nombre más para la Verdad, Justicia y Reparación de las víctimas del franquismo.

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